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En nuestro cuerpo está el archivo completo de toda nuestra información celular, en nuestras células se encuentra la información codificada en nuestro ADN.

Casi todo lo que está grabado es ajeno al nivel esencial, o verdadero de cada persona y los gustos, tendencias y realización de vida no suelen ser entonces verdaderos.

La más sólida grabación ajena se incorpora en la gestación al incorporar a las células "información psíquica de nuestros padres" y hasta la cuarta generación de nuestros antepasados y de toda la especie.

Además iremos incorporando a nuestra impronta genética información ambiental y educacional y sumaremos la información de nuestra primera pareja y sus correspondientes antepasados. Esta información permanecerá 7 años a partir de la última relación, y sucederá lo mismo con las siguientes relaciones.

Toda esa información se grabara con mayor facilidad y profundidad en todas las situaciones que no estemos dispuestos a afrontar por nuestras negaciones, huidas, resistencias y esquemas de control.

Entonces creamos confusión en nuestro interior, y el ser humano se aleja de su ser verdadero y ante esta confusión comienza a tener poder el ego, la personalidad se aleja del Alma.

La Memoria Celular contiene nuestros modelos inconscientes. Por la "ley de atracción" los sucesos de nuestra vida se manifiestan de tal modo que refuerzan esos modelos inconscientes y los realizan.

Esos modelos inconscientes crean dolor que siempre es una forma de no aceptación, una forma de resistencia inconsciente a lo a que es y a la resistencia inconsciente a lo que es y la resistencia es una forma de juicio. La intensidad del sufrimiento depende del grado de resistencia al momento presente.

La mente siempre busca negar el Ahora y escapar de él. Cuanto más te identifiques con la mente, más sufres. La mente para asegurarse el control, busca continuamente cubrir el momento presente con el pasado y el futuro.

Hay tres grandes aspectos del dolor emocional que forman parte de la mente:

  • El cuerpo del dolor o sufrimiento pasado.
  • El miedo que se origina en el futuro.
  • Y la falta de sentirse completos.



El sistema cuerpo-mente-espíritu contiene carga emocional positiva (CEP) y carga emocional negativa (CEN). Se están constantemente contrayendo y expandiendo según los estímulos recibidos.

La CEP es nuestra naturaleza verdadera;"El Cuerpo de Luz".

La CEN es lo que conocemos como nuestra condición normal o:"Cuerpo del Dolor"

Es un estado de contracción y estancamiento de las fuerzas vitales. Hay dos niveles de dolor: el dolor que creamos ahora y el dolor del pasado que aún vive dentro nuestro.

El cuerpo del dolor tiene dos formas: latente y activo. Algunas personas viven casi completamente a través de su cuerpo del dolor, mientras otros pueden experimentarlo sólo en ciertas situaciones.

Estar atento a cualquier signo de infelicidad en cualquier forma, puede ser el cuerpo del dolor que despierta.

Puede tomar forma de irritación, impaciencia, mal humor, deseo de hacer daño, ira, cólera, depresión, necesidad de drama en alguna relación amorosa…

El cuerpo del dolor quiere simplemente sobrevivir, necesita obtener "su alimento" a través nuestro.

Se alimenta de cualquier experiencia que resuene con su propio tipo de energía, cualquier cosa que crea dolor; como: rabia, odio, destructividad, tristeza, violencia, drama emocional e incluso enfermedad.

La persona se vuelve una victima o victimario, quiere infligir dolor o sufrirlo, o las dos. No es consciente de ello y afirmará con vehemencia que no quiere sufrir.

Si fuera de verdad consciente de ello, el patrón se disolvería porque querer más dolor es demencia, y nadie es demente conscientemente.

El cuerpo del dolor, que es la sombra oscura que proyecta el ego, tiene miedo en realidad de la luz de ser conciencia. Tienen miedo de que la descubran. El cuerpo del dolor no quiere que lo observe directamente y lo vea como es.

Y si no lo enfrenta, si no trae la luz de su conciencia al dolor, se verá obligada a volver a vivir una y otra vez.

¿Quieres experimentar dolor el resto de tu vida?

-En el momento en que lo observa, es que siente su campo de energía en ti y diriges tu atención hacia el, la identificación se rompe.

Ha aparecido una dimensión de conciencia más alta. Esto significa que no puedes usarla ya, ya no puede aparentar ser tú, ya no puede reaprovisionarse a través de ti, ha encontrado su fuerza interior.

- No puedes luchar contra la oscuridad, no puedes luchar contra el cuerpo del dolor.

Intentar hacerlo crearía conflicto interior, y por lo tanto más dolor, observar es suficiente.

Observarlo implica aceptación.

- Cuando empieces a dejar de identificarse y se convierta en observador, el cuerpo del dolor continuara operando por un tiempo y tratará de engañarlo para que se identifique de nuevo con él.

Pero no olvidar que es el momento en que tu pensamiento esté de nuevo alineado con el cuerpo del dolor, te estarás identificando con él y alimentándolo con tus pensamientos.

También es verdad que puedes encontrar una gran resistencia interior al tratar de abandonar la identificación con tu propio dolor.

Este será el caso si te has identificado con tu cuerpo del dolor la mayor parte de tu vida y crees que esta ficción creada por la mente es real, eres tú.

En este caso, el miedo inconsciente a perder tu identidad creará una fuerte resistencia a cualquier desintificación. Por lo que preferirás quedarte en medio del dolor, ser el cuerpo del dolor, que hacer un salto hacia lo desconocido y arriesgarte a perder tu yo familiar y desdichado en vez de conocer la paz, la felicidad y bienestar.

La resistencia cesa cuando la haces consciente.



El miedo es también otro aspecto de nuestro dolor emocional básico. Y no tiene nada que ver con cualquier peligro inmediato, concreto y verdadero.

Se presenta de muchas formas:

- incomodidad, ansiedad, preocupación, nerviosismo, tensión, temor, fobia…

Este tipo de miedo se refiere siempre a algo que podría pasar y no a lo que está ocurriendo ahora. Tu mente es lo que interfiere en tu vivir, y está en el futuro. Esto crea ansiedad.

Y mientras estés identificado con tu mente, el ego gobernará tu mente.

Recordar que una emoción es la reacción del cuerpo a tu mente.

El miedo tiene muchas causas:

El miedo a la pérdida, miedo al fracaso, miedo a ser herido,…..

Pero sobre todo, el miedo es el miedo del ego a la muerte, a la aniquilación.

Y de esta manera el miedo a la muerte afecta todos los aspectos de la vida.

Bajo la luz de tu conciencia, el patrón inconsciente del miedo de disolverá rápidamente.

Tu verdadero poder está dentro y disponible ahora.

Así que cualquiera que esté identificado con su mente y por tanto esté desconectado de su verdadero poder, de su ser más profundo, tendrá el miedo como compañero constante.

Otro aspecto del dolor emocional que forma también parte de la mente es una sensación profundamente arraigada de carencia o falta de totalidad, de no estar completo.



Si es consciente se manifiesta como un sentimiento agitado y constante de no ser valioso o suficientemente bueno.

Si es inconsciente, sólo se sentirá un intenso anhelo, deseo y necesidad.

En cualquiera de los dos casos, las personas se embarcan a menudo en una persecución compulsiva de gratificaciones para el ego, y de cosas con las que identificarse para llenar el vacío que siente dentro.

Entonces, se esfuerzan por perseguir posesiones, dinero, éxito, poder, reconocimiento o una relación especial, básicamente con el fin de sentirse mejor, de sentirse completos.

Pero, incluso cuando alcanzan todas esas cosas, descubren pronto que el vació está todavía allí, que no tiene fondo.

Están realmente en problemas, no pueden engañarse a si mismos.

Aunque pueden y lo hacen, es verdad pero todo se vuelve muy difícil.

Mientras la mente del ego gobierna tu vida, no puedes estar verdaderamente en paz, y realizado o sólo, por breves instantes, cuando obtienes lo que quieres, cuando un deseo acaba de ser cumplido.

El ego necesita identificarse con cosas externas. Necesita ser defendido y alimentado constantemente.

El ego se identifica con:

Las posesiones, el trabajo, el nivel social, el reconocimiento, el conocimiento y la educación, la apariencia física, las habilidades especiales, las relaciones, la historia personal y familiar, los sistemas de creencia, y también con la política, nacionalismos, raza, religión……

Ninguna de estas identificaciones eres tú.

-¿lo encuentras aterrador?
-¿es un alivio saberlo?


A todo esto tendrás que renunciar tarde o temprano. Quizá te resulta difícil creer y realmente no te pido que creas que tu identidad no puede encontrarse en ninguna de esas cosas, solo que sabrás la verdad cuando sea el momento.

Tendrás que liberarte de la infelicidad y más allá de la infelicidad encontraras la paz y esto es por medio de la entrega.



"El Cuerpo de Luz" es el poder esencial que hay en cada uno de nosotros y que nos permite la transformación y curación. Para vivir, tus células necesitan dar y recibir amor.

Es el amor, que le da a tus células la fuerza vital. Es la ausencia de amor la que deja escapar la fuerza vital. La transformación total del ser ocurre al:

Ser autentico que es vivir en el presente.

Lo que quiere decir que la curación sólo ocurre en el "ahora".

Aprender a sentir y observar ésta es la premisa de la terapia, en el cual el terapeuta funciona como guía para que la persona llegue al interior se su ser y descubra lo que le hace daño.

Es volverse observador, sentir y reconocer el cuerpo del dolor, los miedos, la separación, aceptarlo, no pensar en el, sino sentir, no juzgar ni analizar y seguir observando y sintiendo, volverse consciente. Este proceso es profundamente poderoso y a la vez muy simple.

Las conductas, sentimientos y reacciones que más te disgustan de ti y valerte de ellas para emprender un viaje personal interior, sano y beneficioso hacia las profundidades de tu ser.

La finalidad de la transformación no es entender los problemas, sino llegar a ese lugar interior donde se transforman.

Una vez los viejos patrones descartados, deben reemplazarse inmediatamente por nuevas formas de ver, ser y conocer, más vitales.

El trabajo no es propiamente una terapia, es un proceso de ejercicios que aprendes a usar.

Requiere de un profundo sentido de introspección, que permite a cada uno conocer y sentir lo que está sucediendo y conectarte con tus sentimientos y emociones.

Es una forma diferente, de hacer algo diferente, es dejar que el cuerpo te cuente lo que quiere, que te cuente su historia, sólo hay que dejarse ir. Entregarse.

Es algo diferente a lo que estamos acostumbrados, que es pasar todo lo que nos sucede y percibimos por el filtro de la mente y el análisis y dejar de lado el sentir. Estamos también acostumbrados a evitar y negar el dolor y con ello lo guardamos y amplificamos.

Todo dependerá de la capacidad de la persona para responsabilizarse de su vida.

Si en realidad quieres que otros te curen y te resuelvan tu problema y no estas dispuesto a asumirlos, la transformación, liberación t transmutación no ocurrirá.

Esta labor es para los que están listos, para los que dicen basta al sufrimiento, confusión, dolor emocional, físico y miedo.

Ya no queda más espacio para ello.

Y es verdad que a veces la desesperación es el empuje más apropiado para realizar esta búsqueda. Después de repetir varias veces el proceso acrecentara tú confianza de manera que cuando vayas hacia tu "centro" podrás descubrir que su naturaleza está más allá de lo que entiendes por positivo.

Tienes a tu disposición la más poderosa herramienta para la transformación.

Se puede poner a la práctica de diversas maneras, con diversas modalidades de sanación, las cuales en estos tiempos de la nueva energía están más y más a la disposición de todos.

Y para finalizar decirte que funciones desde tu ser esencial, tu alma, tu ser verdadero, tu ser superior cuando:

  • experimentes plenitud, paz interior, bienestar, amor, sensación de estar vivo.
  • estás completamente conectado y centrado en tu cuerpo.
  • eres plenamente consciente de tu cuerpo y emociones.
  • percibes el mundo con claridad.
  • sabes lo que quieres.
  • te comportas de acuerdo con tus principios
  • actúa sin dificultad en tu propio interés respetando a los demás
  • tienes una idea positiva de ti mismo
  • eres consciente de quien eres, no sólo de lo que haces, sientes o posees
  • tienes recursos y la sensación de elegir tus sentimientos y tus actos.

"Todo se manifiesta al ser expuesta a la luz y todo lo que se expone a la luz se vuelve luz".

Más información en el libro "El poder del Ahora" de Eckhart Tolle.